martes, 3 de agosto de 2010

Ventilar

Hoy se me sentó una gorda al lado.

Por alguna razón, ahí se dañó mi día; se que eso me hace sonar como una pésima persona, pero es que era MUY gorda, de esas que le pisan a uno el saco que uno tiene puesto cuando se sientan? de esas. Y para colmo de males no me tocó el bus azul de tamaño decente, sino el de tamaño para enanos. Entonces, mis piernas a duras penas no caben en el asiento, con todo y que casi que le estaba sacando los riñones al señor del frente, y fuera de eso se sienta esta señora de masa nebuleica a mi lado? no hay derecho.

Ah! Se me olvidaba decir, estaba lloviendo, y si, si señores, la señora estaba empapada, y por ende, su servidor, quedó también, si, empapado.

Maldije mi suerte catorcemil veces.

No hay comentarios: