Me encanta como poquito a poco te fuiste adentrando en mi conciencia,
como poquito a poco fuiste haciendo parte de mi palabra.
Es empezar a recordar algo olvidado de nacimiento, es un sentimiento conocido,
pero de expresión desconocida, me desconozco.
Es una tranquilidad frenética, una aceleración pausada, un trancón a 100 kilómetros por hora,
y me encanta.
Ya haces parte de mi realidad y de mis sueños, ya haces parte de mis manos, de mi piel, mi boca
y mi respiración.
Te quiero.