En mi piel se refleja lo que soy,
visos de colores de los tonos de mi alma hacen su camino hacia el exterior,
impregnando mi aire,impregnando mi creación.
En mi piel se refleja lo que soy.
En mis voz se traduce lo que soy,
distintos tonos de diferentes emociones producto de su prescencia,
se hacen audibles al mundo exterior.
En mi voz se traduce lo que soy.
En mis manos se comunica lo que soy,
el pulso tembloroso fruto de la aceleración de mi corazón,
se hace evidente cuando la toco.
En mis manos se comunica lo que soy.
En mi corazón se produce lo que soy,
latido a latido me siento mas vivo,
latido a latido la siento mas cerca,
En mi corazón se produce lo que soy.
lunes, 23 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
Asi como va
Probablemente no haya soledad más intensa y mas dolorosa que la de estar acompañado.
Es como estar gritando solo en el espacio sin aire que transporte mi voz,
Es como tratar de respirar bajo el océano recibiendo solo el amargo de la sal marina.
Dos pares de ojos que no me miran, opiniones que me llegan pero que no puedo comentar,
Es todo un esfuerzo físico y mental no rendirse, un esfuerzo que parece efímero, pero que me veo obligado a continuar, como pago por mi errores del pasado.
Se siente solo, se siente amargo y se siente feo.
Supongo que es justa la justicia, y que aquellos momentos en los que la sonrisa vana en mi cara no la abandonó deben ser contrarrestados por equilibrio kármico por estos en los que cuesta sonreír en días de dieciocho horas en semanas de siete días.
Con trabas creativas y emocionales, me cuesta competir con la historia presente y que avasalla.
Cuesta crear vínculos, cuesta reír y hacer reír, detrás de una pared invisible, detrás del aire sellado con miradas de complicidad y silencios de sentencia oculta.
La idiotez de mi prescencia parece inevitable, y me veo reducido a un simple obrero con libertad creativa nula y posibilidad de cariño alguna.
Es como estar gritando solo en el espacio sin aire que transporte mi voz,
Es como tratar de respirar bajo el océano recibiendo solo el amargo de la sal marina.
Dos pares de ojos que no me miran, opiniones que me llegan pero que no puedo comentar,
Es todo un esfuerzo físico y mental no rendirse, un esfuerzo que parece efímero, pero que me veo obligado a continuar, como pago por mi errores del pasado.
Se siente solo, se siente amargo y se siente feo.
Supongo que es justa la justicia, y que aquellos momentos en los que la sonrisa vana en mi cara no la abandonó deben ser contrarrestados por equilibrio kármico por estos en los que cuesta sonreír en días de dieciocho horas en semanas de siete días.
Con trabas creativas y emocionales, me cuesta competir con la historia presente y que avasalla.
Cuesta crear vínculos, cuesta reír y hacer reír, detrás de una pared invisible, detrás del aire sellado con miradas de complicidad y silencios de sentencia oculta.
La idiotez de mi prescencia parece inevitable, y me veo reducido a un simple obrero con libertad creativa nula y posibilidad de cariño alguna.
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