lunes, 2 de marzo de 2009

Asi como va

Probablemente no haya soledad más intensa y mas dolorosa que la de estar acompañado.
Es como estar gritando solo en el espacio sin aire que transporte mi voz,
Es como tratar de respirar bajo el océano recibiendo solo el amargo de la sal marina.
Dos pares de ojos que no me miran, opiniones que me llegan pero que no puedo comentar,
Es todo un esfuerzo físico y mental no rendirse, un esfuerzo que parece efímero, pero que me veo obligado a continuar, como pago por mi errores del pasado.
Se siente solo, se siente amargo y se siente feo.
Supongo que es justa la justicia, y que aquellos momentos en los que la sonrisa vana en mi cara no la abandonó deben ser contrarrestados por equilibrio kármico por estos en los que cuesta sonreír en días de dieciocho horas en semanas de siete días.
Con trabas creativas y emocionales, me cuesta competir con la historia presente y que avasalla.
Cuesta crear vínculos, cuesta reír y hacer reír, detrás de una pared invisible, detrás del aire sellado con miradas de complicidad y silencios de sentencia oculta.
La idiotez de mi prescencia parece inevitable, y me veo reducido a un simple obrero con libertad creativa nula y posibilidad de cariño alguna.

1 comentario:

Anónimo dijo...

De vez en cuando la soledad es la mejor amiga, de vez en cuando el dolor es necesario y solo de vez en cuando volver a comenzar es negado. Puede que pese mucho la tristeza, pero pesa mas la compañia sin compañia y las palabras ocultas bajo el sol empañado.

Alguien escondido presta su hombro para ti, solo en caso de que tu lo veas y lo necesites...