lunes, 3 de septiembre de 2007

1:30 am

Como hojas en un estanque ella posó su cabeza en su hombro. Poco a poco el sueño se fue apoderando de sus ojo, sus manos, entrelazadas, sus piernas juntas, sus almas, una sola. Caricias que van y vienen, momentos que se van, recuerdos que afloran pero que no atormentan. La tranquilidad respirada y el amor transpirado llenó el aire de matices de pasión. Dos corazones, un momento, momento individual vivido en pareja. Su respiración, profunda y tranquila, lo llevó al más dulce de los sueños. Soño sin soñar, amó sin amar y vivió el momento sin vivirlo. La conciencia se calló, el mundo se apagó, el cansancio se apoderó de ambos y el cuerpo cedió. Un momento que viene y otro que se va...

1 comentario:

Anónimo dijo...

La conciencia se calló.

Soño sin soñar, amó sin amar y vivió el momento sin vivirlo. me gusta esto. en el momento en que se piensa en el soñar se deja de soñar libremente, igual amar, igual vivir... mi consciencia tambien se cae a veces. es muy pesada, la cambio por una mas liviana...